Soldadura por fusión o por aportación: ¿qué unión conviene en cada caso?
Ambos procedimientos unen metal y ambos tienen su sitio. La decisión depende casi siempre del caso concreto y de lo que se le exija a la unión. ¿Cuánta carga tiene que soportar? ¿Resiste el calor una piedra engastada? ¿Se verá después la junta? ¿Y cuánto cuesta al final la reparación?
Aquí la soldadura por aportación se compara con la soldadura micro-TIG, es decir, con la soldadura de precisión por impulsos a partir de 0,1 mm de espesor, tal como se emplea en talleres de joyería, laboratorios dentales y en la industria.
En resumen
- En la soldadura por aportación solo se funde el metal de aportación; en la soldadura por fusión se funde la propia pieza. De ahí se derivan casi todas las diferencias que siguen.
- La diferencia práctica principal es el calor. La soldadura por aportación calienta toda la pieza; la soldadura micro-TIG calienta un punto de 0,2 a 4 milímetros.
- La soldadura por aportación sigue siendo la opción correcta cuando hay que rellenar una holgura, unir una superficie o juntar dos materiales distintos. Las uniones capilares, los cordones largos, la electrónica sencilla (no la de alta temperatura) y la soldadura fuerte en horno son los casos típicos.
- A veces se combinan ambos procedimientos, por ejemplo en latón. Primero se fijan las piezas con soldadura de fijación y después se aplica la aportación.
Contenido de este artículo
- En resumen
- Qué ocurre en la soldadura por aportación y qué ocurre en la soldadura por fusión
- Soldadura por aportación y soldadura micro-TIG comparadas
- El calor: la diferencia que más pesa en el día a día
- Resistencia: lo que realmente soporta la unión
- Fundente, decapado y flujo de trabajo
- Aspecto, ley, corrosión y biocompatibilidad
- Dónde la soldadura por aportación sigue siendo la mejor opción
- Combinar ambos: soldadura de fijación antes de la aportación
- Guía de decisión según el caso de aplicación
- Costes: lo que cuesta realmente cada unión
- Los equipos Lampert de un vistazo
- Preguntas frecuentes sobre soldadura por fusión y por aportación
- Sobre este artículo
- Conclusión: cuándo soldar por fusión y cuándo por aportación
Qué ocurre en la soldadura por aportación y qué ocurre en la soldadura por fusión
Ambos son procedimientos de unión, pero dentro de la pieza ocurre algo radicalmente distinto. En la soldadura por aportación el material base permanece sólido y un metal de aportación con un punto de fusión más bajo rellena la junta. En la soldadura por fusión es el propio material base el que se funde localmente; en el procedimiento micro-TIG, en un impulso corto de 0,1 a 34 ms sobre un punto de 0,2 a 4,0 mm. El calor se aplica de forma dirigida y se puede trabajar con o sin material de aportación.
Soldadura por aportación: humectación en lugar de fusión
En la soldadura por aportación se funde un metal de aportación cuyo punto de fusión es inferior al del material base. Humecta las superficies de unión, fluye hacia la holgura y, al solidificar, forma la unión. Las piezas a unir permanecen sólidas. La norma terminológica DIN ISO 857-2 sitúa el límite en la temperatura de liquidus del metal de aportación. Hasta 450 grados Celsius se habla de soldadura blanda; por encima, de soldadura fuerte. El tercer nivel, antes habitual, la soldadura a alta temperatura por encima de 900 grados, procede de la derogada DIN 8505 y sigue vivo en el lenguaje de taller. La norma actual lo incluye en la soldadura fuerte.
Soldadura por fusión: la unión sale de la propia pieza
En la soldadura por fusión se funde el material base en la zona de unión. El cordón solidificado es del mismo material que el componente, de modo que la unión es homogénea. Se puede fundir únicamente el material propio de la pieza o añadir además hilo de soldadura. En la soldadura micro-TIG, un impulso de corriente breve entre un electrodo de tungsteno no consumible y la pieza aporta la energía, mientras el argón protege el baño de fusión del aire ambiente. El material de aportación solo hace falta cuando hay que recargar material y, en ese caso, lo ideal es un hilo de soldadura del mismo tipo que la pieza.
Soldadura por aportación y soldadura micro-TIG comparadas
Los criterios que diferencian ambos procedimientos en el día a día del taller, desde la temperatura en la pieza hasta el fundente y el repaso, pasando por la posibilidad de deshacer la unión. Los cuatro de mayor efecto sobre el flujo de trabajo se desarrollan a continuación. La referencia en el lado de la fusión es el rango de trabajo de los equipos Lampert: de 9 a 630 A en el PUK 6.1 y de 5 a 1.200 A en el Micro Arc Welder, en ambos casos con una duración de impulso de 0,1 a 34 ms.
| Criterio | Soldadura por aportación | Soldadura micro-TIG |
| Mecanismo de unión | El metal de aportación se funde y humecta las piezas, que permanecen sólidas | El propio material base se funde y solidifica formando una unión homogénea |
| Temperatura en la pieza | Hay que llevar toda la pieza a la temperatura de trabajo | El calor permanece localizado; la pieza suele quedarse tibia al tacto |
| Material de aportación | Metal de aportación, es decir, una aleación ajena dentro de la junta | No hace falta; cuando se recarga material, hilo de soldadura del mismo tipo |
| Fundente | Necesario, salvo bajo gas de protección o en vacío | No es necesario; el argón protege el baño de fusión |
| Repaso | Decapado, neutralizado, rehacer el pulido | Desaparece en gran medida |
| Resistencia | La determina el metal de aportación, normalmente por debajo del material base | Puede alcanzar la resistencia del material base |
| Aspecto | El cordón de aportación tiene otro color y se oxida de forma distinta | Homogéneo, prácticamente invisible tras el pulido |
| Corrosión | El metal ajeno en la junta y la holgura de aportación favorecen la corrosión galvánica y la corrosión por resquicio | Sin aleación ajena y sin holgura de diseño |
| Puenteo de holguras | Punto fuerte del procedimiento; holguras capilares de 0,05 a 0,2 mm | Limitado; las superficies de unión deben estar en contacto |
| Piezas sensibles al calor | Piedras, plásticos, muelles y electrónica corren peligro | Por lo general pueden permanecer en la pieza |
| Varias uniones en la misma pieza | Exige aportes con puntos de fusión escalonados; de lo contrario se suelta la unión anterior | Normalmente repetible tantas veces como haga falta |
| Posibilidad de deshacer la unión | Las uniones de soldadura blanda se deshacen calentando | No se puede deshacer sin destruirla |
El calor: la diferencia que más pesa en el día a día
Cómo se propaga el calor en la soldadura por aportación
La soldadura por aportación funciona por capilaridad y humectación, y para ello toda la zona de unión tiene que alcanzar la temperatura de trabajo. En la práctica se calienta la pieza entera. Por eso a menudo hay que desengastar las piedras, las piezas de plástico y las juntas corren peligro y pueden fundirse, las uniones vecinas se sueltan y en la plata de ley aparece mancha de fuego en toda la superficie.
Lo que cambia un impulso de pocos milisegundos
En la soldadura micro-TIG la duración del impulso está entre 0,1 y 34 ms. En ese tiempo el material se funde localmente y el calor se disipa de inmediato hacia el metal circundante. La pieza se queda tibia al tacto y a menudo se puede seguir sujetando con la mano durante el trabajo.
De ahí salen trabajos que con el soplete sencillamente no se pueden hacer.
- Cambiar la talla de un anillo sin desengastar la piedra.
- Soldar cierres a cadenas ya pulidas.
- Cerrar sensores y carcasas que llevan dentro electrónica sensible a la temperatura.
Encontrará ejemplos prácticos en aplicaciones de joyería y aplicaciones industriales.
Resistencia: lo que realmente soporta la unión
Una unión por aportación es tan resistente como el metal de aportación, no como la pieza. Las aleaciones de aporte de plata y de oro quedan por debajo de sus materiales base en resistencia, y los aportes blandos muy por debajo. Eso se compensa con la superficie. Una holgura capilar de 0,05 a 0,2 mm, que es lo habitual, junto con un solape generoso da una unión que aguanta, aunque el aporte por sí solo sea más blando.
Un cordón de soldadura por fusión, en cambio, está formado por el propio material base, a menudo junto con un hilo del mismo tipo, y puede alcanzar su resistencia. No hay ninguna aleación ajena que actúe como punto débil ni holgura de diseño dentro de la junta.
Fundente, decapado y flujo de trabajo
La soldadura por aportación necesita fundente para que el aporte humecte y la superficie quede libre de óxido. Después hay que retirar los restos, normalmente mediante decapado y neutralizado, ya que de lo contrario resultan corrosivos. A continuación se rehace el pulido. En la soldadura micro-TIG toda esa cadena desaparece, porque el gas de protección asume la función del fundente: argón 4.6 con una pureza del 99,996 %.
El argón desplaza el oxígeno de la zona de soldadura mientras el punto está caliente, a unos 2 l/min y con preflujo y posflujo automáticos. Sin fundente no hay residuos, ni decapado, ni neutralizado.
La ventaja real está en el orden de los pasos de trabajo. Una pieza se puede terminar por completo y engastar, después soldar y por último pulir. En la soldadura por aportación ocurre al revés: primero unir, después decapar y después rehacer la superficie. En reparaciones de piezas terminadas, ahí está el ahorro de tiempo, no en los segundos del impulso.
Si aun así quedan zonas oscuras después de soldar, eso apunta a la cobertura de gas o a restos en la pieza. Por eso conviene limpiar siempre la zona de soldadura antes de empezar, igual que se hace antes de aplicar aportación.
Aspecto, ley, corrosión y biocompatibilidad
El cordón se ve o no se ve
Un cordón de aportación está hecho de una aleación distinta a la de la pieza. Tiene un tono ligeramente diferente, toma el pulido de otra manera y con el tiempo se oxida de forma distinta al metal que lo rodea. En oro blanco, superficies rodiadas y aleaciones de color intenso eso se nota. Un cordón de soldadura por fusión es homogéneo y, una vez pulido, resulta casi invisible.
Ley
Las aleaciones de aporte empleadas en metales preciosos tienen, por construcción, una ley inferior a la de la pieza. Quien trabaja con indicaciones de ley y punzones tiene que vigilar la proporción de aporte. En la soldadura homogénea por fusión esa cuestión no se plantea.
Corrosión y cadmio en piezas antiguas
Dos metales distintos en contacto conductor forman un elemento electroquímico que favorece la corrosión galvánica. A eso se suma la propia holgura de aportación, donde se acumulan humedad y residuos. Un cordón homogéneo no tiene ni metal ajeno ni holgura de diseño. Las aleaciones de aporte fuerte con cadmio están prohibidas en la UE desde 2011, según la entrada 23 del anexo XVII del Reglamento REACH, a partir de un 0,01 % de cadmio en el aporte. Aun así pueden seguir presentes en piezas de reparación comercializadas antes del 10 de diciembre de 2011.
Técnica dental y medicina
Precisamente por eso la soldadura de precisión se ha impuesto en la técnica dental y en la ortodoncia. Las holguras de aportación en el medio bucal son un punto débil, tanto por corrosión como por servir de nicho para la placa, y cada metal ajeno adicional es un factor más en la evaluación del material. Encontrará ejemplos de aplicación en ortodoncia y técnica dental.
Dónde la soldadura por aportación sigue siendo la mejor opción
Un equipo de soldadura de precisión no sustituye por completo al puesto de soldadura por aportación. Allí donde la holgura es intencionada, donde hay que unir una superficie grande en una sola operación o donde se juntan dos metales muy distintos, la aportación sigue siendo el procedimiento adecuado. Las holguras capilares para las que se diseña una unión por aportación son de 0,05 a 0,2 mm, mientras que para soldar por fusión las superficies de unión deben estar en contacto.
- La holgura como principio de diseño: en uniones de tubo en manguito, casquillo y enchufe el aporte fluye hacia dentro y une en gran superficie.
- Superficies grandes: lo que hay que unir en toda su superficie se resuelve en una sola operación con aportación y punto a punto con soldadura de precisión.
- Ajuste impreciso: si las piezas no asientan limpiamente, el aporte puede rellenar la holgura. Para soldar por fusión las superficies tienen que estar en contacto.
- Materiales muy distintos: en parejas que forman fases intermetálicas frágiles al fundirse, la aportación es la vía metalúrgicamente segura.
- Electrónica: las uniones por aportación tienen un contacto eléctrico definido, no castigan térmicamente el componente y son reversibles. En circuitos impresos la aportación es el estándar.
- Fabricación en serie: la soldadura fuerte en horno y por inducción une muchos puntos a la vez y de forma reproducible mediante el control de temperatura.
- Uniones desmontables: las uniones de soldadura blanda se separan de nuevo calentando; un cordón de fusión, no.
Combinar ambos: soldadura de fijación antes de la aportación
Los dos procedimientos no se excluyen, se complementan. La combinación más frecuente es la soldadura de fijación: las piezas se fijan en su posición exacta con impulsos cortos y de alta energía y después se unen con aportación de forma convencional. Eso sustituye al alambre de atar, las mordazas y la masa de fijación; las piezas ya no se desplazan al calentarlas y el ajuste final es exacto.
Para ello el PUK incorpora un modo de soldadura de fijación propio, de 80 a 700 A a 1,5 ms, y el PUK D una conexión para soldadura de fijación. Otras combinaciones útiles en la práctica:
- Cerrar poros y rechupes de fundición con material del mismo tipo, seguir trabajando con normalidad y aplicar aportación en otro punto de la pieza.
- Retirar mecánicamente una unión de aportación antigua y rehacer la reparación con soldadura homogénea, para que el cordón coincida con la pieza en color y en comportamiento frente a la oxidación.
- Soldar primero el conjunto sensible al calor y aplicar después la aportación en la unión más gruesa y no crítica.
Guía de decisión según el caso de aplicación
La versión breve para el día a día del taller, ordenada por tarea y no por procedimiento. Cada tarea lleva la recomendación y el motivo, de modo que la decisión sea trazable y se pueda trasladar a una pieza parecida. En casos límite decide una pieza de prueba y no la tabla, porque a partir de 0,1 mm de espesor las dos vías suelen ser técnicamente posibles y entonces el espesor de pared, la aleación y la accesibilidad inclinan el resultado.
| Tarea | Recomendación | Motivo |
| Cambiar la talla de un anillo con piedra engastada | Soldadura por fusión | La piedra puede quedarse en la pieza, sin desengastar ni volver a engastar |
| Añadir uñas y garras | Soldadura por fusión | Recarga de material en estructuras mínimas sin calentar el engaste |
| Rellenar poros y rechupes de fundición | Soldadura por fusión | Aporte puntual del mismo material, sin tono de aportación en el defecto |
| Alambres y aparatos de ortodoncia | Soldadura por fusión | Sin metal ajeno ni holgura de aportación en el medio bucal; el alambre conserva sus propiedades |
| Reparar instrumental quirúrgico | Soldadura por fusión | Cordón homogéneo sin holgura donde se acumulen residuos |
| Cerrar herméticamente una carcasa de sensor | Soldadura por fusión | Cordón estanco y homogéneo, verificable mediante prueba de fugas |
| Tubo en manguito, unión capilar | Soldadura por aportación | La holgura capilar es la base del diseño y el aporte fluye hacia dentro |
| Cordón largo o superficie grande | Soldadura por aportación | Unión en superficie en una sola operación en lugar de punto a punto |
| Unir materiales muy distintos | Soldadura por aportación | El aporte humecta ambas caras sin generar fases mixtas frágiles |
| Componentes electrónicos | Soldadura por aportación | Contacto eléctrico definido, reversible y sin castigo térmico para el componente |
Costes: lo que cuesta realmente cada unión
La comparación de costes depende menos de la adquisición que del repaso que sigue a cada unión. La soldadura por aportación consume material en cada unión (aporte, fundente, decapante y gas combustible), mientras que la soldadura de precisión consume casi solo argón a unos 2 l/min y el electrodo. Lo decisivo, sin embargo, es el tiempo de trabajo, porque decapar, neutralizar y volver a pulir desaparecen. Los equipos completos parten de unos 4.400 EUR netos franco fábrica.
Lo que cuesta la soldadura por aportación
Por unión: metal de aportación, que en metales preciosos es en sí mismo un material de valor, fundente, decapante, gas combustible y, sobre todo, tiempo de trabajo para decapar, neutralizar y volver a pulir. A eso se suma el riesgo de desecho en piezas valiosas cuando las piedras, los muelles o los plásticos no resisten el calor.
Lo que cuesta la soldadura de precisión
La adquisición del equipo, después argón a unos 2 l/min, electrodos que se pueden reafilar varias veces y, cuando se recarga material, hilo de soldadura. El consumo por unión es mínimo y el repaso desaparece en gran medida.
De qué depende la amortización
Depende del repaso ahorrado, del desecho evitado y de los encargos que dejan de salir del taller. Los equipos completos operativos, con protección ocular y suministro de gas, parten de unos 4.400 EUR netos franco fábrica para el PUK, 5.100 EUR para el PUK D y 7.000 EUR para el Micro Arc Welder. Existe la posibilidad de leasing.
Los equipos Lampert de un vistazo
Los tres equipos profesionales funcionan según el mismo principio micro-TIG y se diferencian en potencia, programas y aplicación prevista. Con 9 a 630 A el PUK cubre a orfebres y plateros; el PUK D añade, con la misma potencia, un modo micro por debajo de 0,2 mm para alambres de ortodoncia; y el Micro Arc Welder, con 5 a 1.200 A, cubre industria, laboratorio y reparación. Quien quiera probar un equipo in situ encontrará el contacto más cercano en la página encontrar un distribuidor.
| Característica | Micro Arc Welder | PUK | PUK D |
| Ámbito de aplicación | Industria, laboratorio, investigación, reparación | Orfebres, plateros, joyeros, relojeros | Técnica dental, laboratorio dental, ortodoncia |
| Corriente de pico (TIG) | De 5 a 1.200 A | De 9 a 630 A | De 9 a 630 A |
| Duración del impulso | De 0,1 a 34 ms | De 0,1 a 34 ms | De 0,1 a 34 ms |
| Espesor mínimo de pieza | A partir de 0,1 mm | A partir de 0,1 mm | Modo micro por debajo de 0,2 mm para alambres de ortodoncia |
| Fijar antes de la aportación | Mediante impulsos cortos | Modo de soldadura de fijación propio, de 80 a 700 A a 1,5 ms | Conexión para soldadura de fijación |
| Programas de material | 12 (universal, oro, plata, platino, paladio, bronce, acero inoxidable, titanio, aluminio, estaño, latón, cobre) | 11 | 10 aleaciones dentales |
| Gas de protección | Argón 4.6, unos 2 l/min, preflujo y posflujo automáticos, sin fundente | ||
| Interfaz | Modbus TCP/IP por LAN, 21 registros documentados | Sin interfaz | Sin interfaz |
| Certificación | EN 60974-6, EN 61000-6-2/-6-4, EN 63000 (RoHS), CE y UKCA | ||
| Garantía | 1 año | 3 años | 3 años |
| Inversión (equipo completo de entrada) | Desde unos 7.000 EUR netos | Desde unos 4.400 EUR netos | Desde unos 5.100 EUR netos |
Preguntas frecuentes sobre soldadura por fusión y por aportación
En principio sí, porque el cordón está formado por el propio material base y puede alcanzar su resistencia, mientras que una unión por aportación tiene la resistencia del metal de aportación, que normalmente queda por debajo. En la práctica depende de la ejecución: una unión de soldadura fuerte de gran superficie con una holgura bien diseñada puede soportar más que un cordón mal ejecutado. La ventaja de la soldadura por fusión está en que la unión es homogénea y no queda ninguna aleación ajena como punto débil dentro de la junta.
El límite está en 450 grados Celsius, medido en la temperatura de liquidus del metal de aportación. Según la norma DIN ISO 857-2 se habla de soldadura blanda cuando el aporte se hace líquido por debajo de 450 grados y de soldadura fuerte por encima. Los aportes blandos suelen ser de base estaño y dan uniones relativamente blandas; los aportes fuertes, de base plata, latón u oro, dan uniones mucho más resistentes. El tercer nivel, antes habitual, la soldadura a alta temperatura por encima de 900 grados, procede de la derogada DIN 8505; la norma terminológica actual solo reconoce las dos categorías, aunque el término siga vivo en la práctica.
Sí, y esa es una de las razones principales para usar el procedimiento en joyería. El impulso dura desde fracciones de milisegundo hasta pocos milisegundos, el calor permanece localizado y la pieza apenas se calienta en su conjunto. Por eso se puede cambiar la talla de un anillo, añadir uñas o soldar cierres sin desengastar la piedra. Con aportación habría que llevar la pieza a temperatura de soldadura en una superficie amplia, algo que muchas piedras no resisten.
En la mayoría de las reparaciones y montajes, sí. La ventaja es doble: no hay metal ajeno en la junta, así que no queda cordón de aportación visible ni un comportamiento distinto frente a la oxidación, y no hay aporte de calor en toda la superficie, así que no hay que desengastar piedras y aparece menos mancha de fuego. Para uniones capilares, puenteo de holguras y superficies grandes, la aportación sigue siendo la vía correcta.
No. La soldadura micro-TIG no emplea fundente; el argón asume esa función y mantiene el oxígeno alejado del baño de fusión. Para el flujo de trabajo eso significa que una pieza se puede terminar, engastar y pulir, y soldar solo después. Con aportación hay que rehacer la superficie a continuación.
No, eso provoca casi siempre poros e inclusiones. Los aportes blandos contienen estaño y a veces plomo, los aportes fuertes contienen zinc y los aportes de plata antiguos también cadmio. Estos elementos hierven muy por debajo de la temperatura de soldadura, se evaporan de golpe y contaminan el baño de fusión. Los restos de aportación hay que retirarlos antes mecánicamente, hasta dejar el material base al descubierto.
No. Según la entrada 23 del anexo XVII del Reglamento REACH, ampliada por el Reglamento (UE) 494/2011, las aleaciones de aporte fuerte y las piezas metálicas de joyería con un contenido de cadmio igual o superior al 0,01 % en peso ya no se pueden usar ni comercializar. Entre las excepciones están las joyas ya comercializadas antes del 10 de diciembre de 2011 o que en esa fecha tuvieran más de 50 años, y es justo ese material antiguo el que llega al taller de reparación. Cuando el origen de una unión de aportación antigua no está claro, conviene retirar el aporte mecánicamente y aspirar el puesto de trabajo de forma eficaz, porque al evaporarse se generan vapores tóxicos de óxido de cadmio.
La soldadura de fijación sujeta dos piezas en su posición exacta mediante impulsos cortos y de alta energía, antes de unirlas con aportación de forma convencional o de seguir trabajándolas. Sustituye al alambre de atar, las mordazas y la masa de fijación, y por eso es la combinación más frecuente de ambos procedimientos. Los parámetros y otros casos de aplicación están más arriba, en el apartado combinar ambos.
En parte. Los materiales emparentados, como distintos aceros inoxidables o aleaciones de oro de distinta ley, suelen unirse bien. Con metales muy distintos, en cambio, se forman fases intermetálicas frágiles, y ahí la aportación suele ser la mejor vía porque el aporte humecta ambos materiales sin fundirlos. Para una pareja concreta merece la pena hacer una soldadura de prueba antes de pasar a serie.
No por el precio unitario de cada unión, sino por el repaso ahorrado, el desecho evitado y los encargos que se quedan en casa. Las partidas concretas están más arriba, en el apartado de costes. Los equipos completos operativos parten de unos 4.400 EUR netos franco fábrica para el PUK, y existe la posibilidad de leasing.
Sobre este artículo
Este artículo procede de Lampert Werktechnik, fabricante de los equipos de soldadura de precisión micro-TIG PUK, PUK D y Micro Arc Welder. La empresa se fundó en 2001 en Werneck, en la Baja Franconia, y allí lleva más de 20 años desarrollando, fabricando y dando servicio. Los equipos se usan en más de 100 países y la red de distribuidores cubre más de 60. Los datos de este artículo proceden de los manuales de instrucciones, las declaraciones de conformidad y el asesoramiento diario de aplicación.
¿Tiene una pregunta concreta sobre una pieza propia? El equipo de aplicaciones la suelda sin coste y documenta los parámetros en un informe de soldadura por escrito. Envíe su consulta a través de nuestro formulario de contacto. Quien quiera ver un equipo in situ encontrará el contacto más cercano en la página encontrar un distribuidor.
Conclusión: cuándo soldar por fusión y cuándo por aportación
La soldadura por aportación une mediante un metal de aportación y para ello necesita calor en toda la pieza, fundente y repaso. La soldadura de precisión funde la propia pieza, de forma puntual en 0,1 a 34 ms sobre un punto de 0,2 a 4,0 mm, sin fundente y sin decapado. Cuando están en juego piezas sensibles al calor, un cordón homogéneo a la vista, la ausencia de corrosión en la junta o reparaciones de piezas ya terminadas, la soldadura por fusión lleva ventaja. Cuando hay que puentear holguras, unir superficies o juntar materiales distintos, la aportación sigue siendo el procedimiento adecuado.
Por eso la mayoría de los talleres trabajan con las dos vías y usan la soldadura de fijación como puente entre ellas. Quien quiera saber cómo se comporta su propia pieza puede enviar material, espesor de pared y requisitos a través de nuestro formulario de contacto y recibe una soldadura de muestra gratuita con informe escrito. Para seguir leyendo: microsoldadura y soldadura de precisión de un vistazo y el glosario.
¿Una pregunta sobre una pieza concreta?
Nuestros técnicos de aplicación estudian su tarea de unión y responden con datos sólidos sobre material, parámetros y viabilidad. La soldadura de muestra con informe escrito es gratuita y posible a partir de 0,1 mm de espesor de material. El resultado vuelve con los parámetros ajustados, para que pueda reproducirlo en su propia pieza.